Historia de la Casa Comercial  “VICTORIO FORAPAGLIERO”

 

(Contada por Victorio Eduardo Forapagliero Barrios.)  Todos los datos, fechas, etc., etc., que he manifestado  son fruto de las largas charlas que mantuve con mi extinto padre, y ellas fueron incrementándose, pues al fallecer mi madre “Hermelina Barrios” en el año 1987, con mis hermanas María del Luján y Margarita lo acompañamos siempre hasta su deceso.  Por ello aún más me compenetré de toda la historia relatada, pues él tenía una memoria privilegiada, y principalmente, por todos los fines de semana que teníamos más tiempo para conversar, anexándole muchísimo material, fotografías, cartas etc., lo cual hace posible este relato.-

 1914 – 106  aniversario  – 2021   

Don “VITTORIO  EMANUELLE  FORAPAGLIERO  BLENGINO”

Hijo de GIUSEPPE FORAPAGLIERO y CATHERINA BLENGINO, nacido en la querida República de ITALIA,  Villagio di Carrú, provincia de Cuneo Piemonte  – una de las tantas Regiones de Italia  distando 70 Km. De Génova, 210 de Milano y 120 de Torino –  el día 29 de febrero de 1884 y fallecido en Rocha (Uruguay) el día 28 de noviembre de 1943, casado en únicas nupcias con MARGHERITA VINAI VIRGINIO, nacida en ITALIA, ciudad de Magliano Alpi, Provincia de Cúneo (Piemonte) el día 06 de octubre de 1882 y fallecida en Rocha  (Uruguay)  el día 15 de junio de 1953, hija de GIUSEPPE VINAI y MADDALENA  VIRGINIO, siendo de los primeros inmigrantes Italianos que llegaron a esta bendita tierra uruguaya, en el año 1912, con un pequeño hijo llamado GIUSEPPE  nacido en Italia ciudad de Carrú en 13 de diciembre de 1909,  radicándose en la “Villa de Rocha”.-

Los atrajo el Uruguay,  pues ya vivía en este país  desde 1872, una prima hermana de mi abuela, “DOÑA TERESA VIRGINIO VINAI”,  quien también comenzó la actividad comercial fundando la primer “Posada de Diligencias”       (después “Confitería del Gallo”, –más tarde Hotel Trocadero, luego Grandes Tiendas Montevideo), donde había alojamiento para los pasajeros que transitaban rumbo a distintas localidades del interior del Dpto. de Rocha procedentes de la capital de país.

En esa posada se hacía el recambio de los caballos que tiraban las diligencias, ofreciendo Doña Teresa, todo el confort necesario para brindarles a los viajeros, almuerzos y mediocre estadía, que se adaptaba a los comienzos de un negocio, y desde ahí, se empiezan a conocer en Rocha  las famosas “pastas y comidas Italianas” que ella sabía preparar.  Le trasmite a mi abuelo la visión de lo que este bendito país les brindaba: paz, libertad y posibilidades de trabajo, lo que lo decidió a venirse con su familia.-

El comienzo de mi abuelo fue al instalarse con un pequeño comercio de  variados rubros de “Almacén” y productos de chacinería que el mismo elaboraba, – trabajo que realizaba en Italia-, el día 28 de agosto de 1914,  en la calle Orosmán de los Santos -antes calle 13 de abril-,  (donde después fue el famoso “Almacén de Don Juan Barrales” y que hoy es un hermoso edificio de apartamentos.  Desde ese momento y hasta ahora, nuestro apellido quedó vinculado a la plaza comercial de Rocha, así como de Montevideo y otras zonas del país.-

Poco a poco y progresando lentamente, alquila a la familia Bertolinni un nuevo local comercial, ubicado en las calles Florencio Sánchez (antes  Florida)  esquina Piedras (antes  Don Carlos”).  En ese lugar mi abuelo amplió los rubros y con venta mayorista  comienza a abastecer pequeños comercios de la ciudad y de algunos puntos del departamento, realizando simultáneamente, importaciones desde Italia de excelentes productos tradicionales como ser vinos, aceites y muchos más que por su origen consumía, haciéndolos conocer también  a los ciudadanos de Rocha. Además, eran productos muy solicitados por la comunidad italiana de la zona que era ya muy importante en número de personas, y en ese momento todos inmigrantes.

Realizó importaciones directamente desde Cuba como ser la famosa caña cubana, que llegaba en “barricas” de madera y que en su comercio se fraccionaba, o los afamados habanos de la isla caribeña; importando también herramientas desde Europa, y especialmente maquinaria agrícola italiana, la que era muy solicitada por la comunidad itálica radicada en Rocha, muy avezada en la temática agrícola, etc.-

Por ese entonces la mercadería llegaba por tren hasta San Carlos, y de ahí a Rocha en carretones; y por la vía  marítima, venía de Montevideo a La Paloma, y desde ésta a Rocha transportada  por carretas de cuatro ruedas tiradas por varios caballos propiedad de los Hnos. Cuñetti, que vivían en el Barrio Lavalleja y realizaban los fletes. Además de las dos “Cachilas” Ford T (tipo furgón) del año 1924, que eran propiedad de la Empresa y se usaban para realizar el reparto y para abastecer las almacenes de  “campaña”, mientras que en la ciudad de Rocha,  como medio de transporte para la distribución de mercadería se usaban carros tirados por caballos.-

Posteriormente, al retirarse mi abuelo estuvo en ese local Don Amado Serio, con negocio de almacén minorista, y después se instaló allí el  primer supermercado en Rocha: “La Vieja Casona” de la familia Bertolinni, y hoy “Agro Veterinaria “El Gaucho” de mi amigo Enio Pioli (Peta).-,

En el año 1930 se traslada a otro punto más céntrico de la ciudad de Rocha, ubicado en las calles 18 de Julio (antes Sierra) y José Ribot (antes  Uruguay), adquiriendo la firma comercial “CAVALLO & TERRENO y CIA” que era propiedad de familiares suyos e invita a asociarse a su concuñado “DON JUAN PRATTO VINAI” contando ya con la colaboración de sus hijos JOSÉ y VICTORIO FORAPAGLIERO VINAI (mi padre) de 21 y 15 años respectivamente, y de su sobrino JUAN PRATTO, formando así la firma “FORAPAGLIERO y PRATTO”

La vía férrea recién se conectó en el año 1928 dado que el ferrocarril  llegaba solamente hasta la ciudad de San Carlos, lo que facilitó enormemente el traslado; todo esto da la pauta de las grandes dificultades de abastecimiento que existían; es de destacar que muchos veteranos de Rocha, me comentan todo el esfuerzo que en aquel momento realizaba mi abuelo para disponer del volumen mínimo elemental de mercadería requerida por la plaza.- El hoy “Hotel IMET” en Las Delicias, en Punta del Este, era el molino de harina de los Hnos.Cavallo, familiares de mi abuela,  y ellos enviaban a Rocha  harina en lanchones que venían desde un pequeño muelle que hasta hace poco tiempo se veía en Las Delicias, hasta el Puerto de La Paloma; independientemente a la mayor parte de la mercadería que debía ser importada ya que la industria nacional, en algunos rubros era incipiente.-

En el año 1937, su socio Don Juan Pratto se retiró para jubilarse continuando Don Vittorio con sus dos hijos el mismo negocio, dándole un nuevo giro a la empresa comercial, además de ampliar los ramos en rubro “Mayorista”, operando en ese entonces con más de 200 proveedores de Montevideo, impulsado por la ayuda de sus hijos con nueva sabia y experiencia recogida de su padre.- En ese mismo año y a pedido de vecinos, abre un pequeño negocio en el ramo de Almacén y Bar en el Balneario La Pedrera.-

Lamentablemente una cruel enfermedad hizo crisis en su organismo y en noviembre de 1943 falleció a la edad de 59 años, cuando mucho más se podía esperar de su experiencia y voluntad de trabajo.-

En el año 1944 sus dos hijos José y Victorio (mi padre), formaron la sociedad “FORAPAGLIERO HNOS.”,  la que continuó las actividades ampliando los ramos y adecuando el negocio a la época.- Por ese entonces se le consideraba uno de los comercios mas importantes de esta ciudad, y continuaron realizando importaciones variadas de distintos países de Europa, principalmente de Alemania, de la que importó herramientas de todo tipo y artículos para la agricultura.-

En el año 1950 fueron nombrados Concesionarios de las afamadas marcas de vehículos FIAT y SIMCA, por parte de los importadores de esa época la firma “TRAVERSO y LESTIDO” de Montevideo, además de continuar comercializando maquinaria agrícola,  de uso general, ect. –

En el año 1960 se retira de esta sociedad José Forapagliero, quedando Victorio Forapagliero Vinai a cargo de la Empresa bajo su sola firma.– Por ese entonces las casas de ramos generales iban poco a poco perdiendo vigencia, y sería largo enumerar las razones, aun cuando podríamos citar algunas: la liberalidad de los créditos por parte de los proveedores se iban acortando cada ves mas, de 60/90 días de plazo se pasó a 15/20 días, y contado 8 días.

Resultaba imposible para un comercio de ramos generales que debía de disponer de un importante  y variado  stock de mercaderías, – no todas de ágil venta–, mantener el mismo al resultar antieconómico, y la política de ahí en adelante sería transformar la Empresa en actividad mayorista y de representaciones con renglones de venta rápida y de casi un contado. Se coincidía así con el tratamiento de los proveedores, además la política  impositiva del Estado varió fundamentalmente a partir de esa época, siendo más agresiva y compleja.-

Mi padre para afrontar la situación y por lo antes expuesto en el aspecto comercial que se vivía en esa época, tomó la decisión de vender en remate público parte del local comercial que ocupaba desde mitad de callejuela J. Ribot hasta el hotel Trocadero; mitad de cuadra por calle 18 de julio con una cuadra aproximadamente de instalaciones. Yo contaba con 12 años y me quedó grabado a fuego,  – a pesar de que casi nada entendía por mi corta edad-, el ver a  un rematador que caminaba  sobre un largo mostrador solicitando ofertas, ante la mirada de muchísima gente que concurrió para “mirar” el remate de una importante firma (ese era el comentario), y ver como a veces se deshace alguien de algo ligado especialmente al sentimiento.

Eso lo digo por todo lo antes expresado en esta reseña, más allá de lo material  que es una propiedad, y quizás fue la fuerza que me quedó para luchar a partir de que me hice cargo del negocio, como lo relato mas adelante.

Traté de inculcarle siempre a mis hijos, que nada debemos de esperar sino de nosotros mismos, memorable frase ésta de nuestro ilustre Prócer Gral. Artigas.Esto sólo lo comento pues mi padre ayudó a muchos comercios a instalarse, y también amigos de él fueron en muchas oportunidades ayudados de igual manera, y sin embargo en ese momento ninguno estaba presente, con la excepción de Don Querubín Maside, que sin titubeos ofreció su garantía para que mi padre operara en los Bancos y así poder continuar sin problemas con su negocio, hecho éste que lo supe ya adulto y lo destaco especialmente.- Más no fue necesario, pues inmediatamente y fuera de remate el Banco Pan de Azúcar compró la propiedad y se solucionó la situación económica.-

En el año 1980 se retira Don Victorio Forapagliero Vinai, haciéndome cargo de su negocio con conocimiento  de su funcionamiento,  pues desde el año 1975 ya venía trabajando en la Empresa con los ramos existentes, anexando transportes en general de mercaderías. Hice acarreos de lana  desde establecimientos agropecuarios del departamento de Rocha, y posteriormente realicé transportes a Montevideo para  el escritorio rural de Don Manuel Cardoso Núñez de la ciudad de Rocha, quien era el consignatario de Barraca de lanas  “Alberto Puig” de Montevideo. Al regreso lo hacía con mercaderías varias para la propia Empresa, y traía  frutas y verduras para el Sr. Walter Galo los días jueves del Mercado Modelo.  También de pasada por Gregorio Aznarez cargaba azúcar de RAUSA para nuestro comercio y así completaba el viaje.-

El Sr. Walter Galo, quien comercializaba los productos en la primera feria vecinal de frutas y verduras que se instaló en Rocha, donde hoy son los depósitos de la I.D.R.,  en la calle Julio J. Martínez y Avda. Agraciada.-

En ese momento tenía dos camiones: uno de ellos un  Citróen 11 de 1.500 Kgs del año 1951, el que usaba para el reparto de mercaderías en Rocha; y otro, un Fargo de 7 000 kg. con motor BMC, adaptado del año 1958.- Esto lo destaco pues gracias a esos viejos camiones, ingresé en el mundo de la mecánica, pues yo mismo debía repararlos con alguna ayuda de mecánicos amigos y de esa forma logré funcionar.-

 

Comencé a anexar otros rubros, como bicicletas, ciclomotores, motos, generadores de luz, motosierras, motores fuera de borda de la afamada marca “Yamaha”,  y es mi deber destacar el gran empujón comercial que me dio el Sr. Limberg Moreira, amigo personal, (importador para Uruguay de la marca Yamaha), alcanzando en el año 1982 a importar las 3 primeras motos de Cross que llegaron a Uruguay directamente desde Japón, enfriadas por agua.  Ellas tenían como destino los competidores de la “Societá Italiana di Rocha”, Milton Corbo (Corvina), Nelson Altéz (Pichón) y otra para mi.- Trajimos importantes trofeos para Rocha y posteriormente, quien suscribe,  compitió dos años en el “Campeonato Zona Sul de Brasil” obteniendo el título de vice -campeón en dos oportunidades en la categoría 125 cc., –años 1982 y 1983-, siendo, – con toda modestia -, el único rochense hasta la fecha que realizó este logro en esa disciplina deportiva.-

En el año 1982 fui nombrado Concesionario Oficial FIAT para todo el departamento por parte de “FIAT URUGUAY S.A. (Hoy SEVEL URUGUAY S.A.), actividad, que ya venía desarrollando por intermedio de la Empresa “Mansilla y Morris “de Pan de Azúcar, que eran los concesionarios oficiales para todo el Este del país, y continué por dos décadas con mucho ánimo y mucho éxito.

Llegado el año 2002 la crisis económica-financiera del país determinó el cierre de los Bancos con los cuales trabajaba nuestra firma ( es de destacar que en Rocha funcionaban tres Bancos solamente: Caja Obrera, Comercial y de Crédito, además del BROU, que no financiaba automóviles), y con ello, al desaparecer el financiamiento bancario, sumado a la absoluta caída del mercado , se volvió imposible continuar con ésta actividad y por ende, de esa forma no pude continuar trabajando, cesando entonces las actividades totalmente en el año 2005.-

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Mis hijos habían formaron en el año 2002 la Empresa  de Responsabilidad Limitada “Victorio Forapagliero Ltda.”, opción que ellos tomaron personalmente a fin de usar el nombre de su bisabuelo, y que en realidad                  debió de llamarse “Don Vittorio”, pero que por un error de registro en aquella época, fue anotado como Victorio. El apellido “FORARAPAGLIERO” continuó entonces, siempre vinculado a la actividad comercial que data del año 1914, y actualmente comercializa un sin número de rubros.

A modo de ejemplo vemos que desde el año 2008, la  Empresa fue  nombrada  Distribuidora de los vehículos  marca “FAW” de origen Chino  representados en Uruguay por la firma “WLADIMIR  KAITAZOFF”, independientemente a su transformación como líder en ventas de motocicletas,  electrodomésticos, mueblería, y de una extensa gama de productos nacionales e internacionales imposible de detallar por su variedad.-

Desde, el año 2018, la Empresa se integró al Grupo Importador “Eldom”  importando muchísimos productos y mercaderías, que se comercializan pasando al igual que mi Abuelo (el fundador) a importar directamente, en estos casos de BRASIL CHINA, (muchos artículos de ITALIA que se fabrican en este País) MALASIA,  TURKÍA y otros Países.-

De esta manera del pequeño comercio que fundó mi abuelo “Don Vittorio” el día 28 de agosto de 1914, –al que lamentablemente no pude conocer- , a la fecha estamos llegando a los 106 años, y mis hijos son quienes llevan  sobre sus hombros la enorme responsabilidad de mantener bien en alto el apellido “FORAPAGLIERO” que nos legó el primer inmigrante de nuestra familia, de lo cual me siento seguro que así será.-

En Agosto de 1914, al cumplir los 100 años de fundación del negocio, el ánimo de festejos, no estaba, por lo mencionado de mi hijo Ángelo, y los hijos decidieron ir a Italia,  a CARRU (PIEMONTE) un pequeño pueblo de 4.500 habitantes, a conocer  donde nació DON VITTORIO, fundador de la Empresa y colocar una placa donde fue su casa, previos contactos fuimos recibidos en forma oficial por la Alcalde ( Sindico en Italiano) Sra. STEFANIA IERITI, su Asesor ANTONIO MORRA ( su abuelo le adquirió la casa a mi abuelo cuando se vino para Uruguay) y se decidió colocar la placa en la biblioteca del pueblo.- Recorrimos todo el pequeño pueblo y conversamos con mucha gente, encontrando familiares por parte de mi abuela paterna, justo un domingo estuvimos allí y visitamos la feria vecinal por lo que saludamos muchísima gente, dado que la Alcalde comunicó en prensa días antes y allí nos presentó.-

 

¿Y a esta altura, que puedo expresar como un nieto de inmigrante?.

Sencillamente que me siento orgulloso de serlo, pues “DON VITTORIO”, que llegó a esta noble y acogedora tierra uruguaya, sin mas fortuna que su espíritu de trabajo y con su perseverancia y corrección, logró integrarse al medio dejándonos a todos sus descendientes un  enorme capital que se llama: BUEN  NOMBRE, sobre valores de servicio y honestidad personal y comercial.

Al hacer un examen de conciencia creemos haber sabido mantenerlo y acrecentarlo, y en tal sentido la comunidad de Rocha será el mejor Juez.-

He transitado a lo largo de este camino, viviendo etapas buenas,  medianas y difíciles, y  las he encarado siempre de la misma forma poniendo  fe y confianza en lo que hago, y al día de hoy a mis hijos, – las nuevas generaciones-  con mayor dinamismo, con ganas de innovarse actualizándose al paso vertiginoso del ritmo de vida que se lleva en la era informática,  les he trasmitido que me siento muy orgulloso de verlos trabajar con fuerza  y unión, con firmeza y honestidad que honra a nuestros mayores.

Estoy seguro que ellos recogerán la lección de siempre innovar, crear y adaptarse  a los tiempos modernos; siempre mirando hacia el futuro sin temerle a los cambios; y si un día tropiezan, estoy seguro que siempre mirarán para adelante, enfrentando todo con dedicación, confianza y ganas de salir positivamente.

La lección ellos la vivieron  muy de cerca pues vieron a su padre en el quebranto  del año 2002, que nos afectó familiarmente, y por lo cual debimos adoptar una economía de guerra, donde los más chicos con 16 y 18 años enfrentaron una situación especial, que en esa corta edad les recompensó al sortear una prueba de vida asimilada por todos.-

Agradezco a la vida que mis hijos hayan continuado la trayectoria comercial de la familia “FORAPAGLIERO”, decisión que ellos mismos han tomado poniendo de manifiesto que han asumido y llevan bien arraigada la historia y tradición familiar, lo que augura que seguirán  vinculados comercialmente a la sociedad de Rocha.-

Como padre, comparto con ellos todas las experiencias vividas, – buenas o malas-, como el mejor consejo para caminar en la vida.

El 2 de diciembre de 1998 nuestra familia sufrió un duro golpe motivado por el fallecimiento de mi padre Don “Victorio Forapagliero Vinai” que contaba con 83 años de edad, quien dejó a todos sus descendientes un ejemplo de padre, y a la sociedad de Rocha, una imagen de corrección, de sana vida dedicada en su totalidad a la familia y a su trabajo.-

Los que hoy llevamos su apellido con orgullo, transitaremos – sin ninguna duda –, con el ejemplo que nos dejó, con su forma de pensar y con su insistencia permanente como descendiente de Italianos, en volcar todas las fuerzas a la familia, a los verdaderos amigos y a la tarea diaria, estando seguros que desde allá arriba nos guiará permanentemente.-

En fecha 02 de noviembre de 2012, mi hijo menor ANGELO GIUSEPPE con 25 años, se nos adelantó en el camino de la vida, y como padre sufrí el más grande dolor imaginable.

Era el alma mater dentro del comercio que el mismo trabajaba junto a sus hermanos, y ello trastornó todos los estados de ánimo, haciendo mermar los deseos de vida del resto de la familia, creando una gran consternación en la sociedad rochense.

Hermano conciliador, el que no dejaba a ninguno de su a familia caer, y si alguno estaba con alguna dificultad allá venía él con su expresión de cariño y dialogo.

Siempre con buena onda, con alegría en su rostro, sabía tratar al público y negociar con los mayoristas, sólo alguna cosa preguntaba, y ello por seguridad y compañerismo, se complementaba muy bien con todos y por eso es que se extraña tanto.-

Angelo realmente fue un elegido, y por tal, debí apartar al precipicio en el que vislumbraba queríamos caer, arriesgando y exponiendo un gran historial de esfuerzos y sacrificios, y por tal el diálogo, rescató las esperanzas de vida donde se retemplaron los ánimos de lucha y permanencia propio y familiar.

Después comenzaron a llegar los nietos  –y sin perder la esperanza que sigan llegando-, y eso ha ida menguando el dolor que sentimos, y aunque el tiempo pasa, desde mi óptica, no se borra el dolor, sino que por el contrario cada vez lo extraño más, pese a que su recuerdo nos acompañe día a día, en ésta su eterna casa.

Agradezco a este GRAN PAIS  el haberle abierto las puertas a mi abuelo Don Vittorio, y espero que algún día pueda retribuir ese gesto, haciendo lo que por él corresponda hacer.-

Actualmente he tenido la buena suerte de ser nombrado Vice – Presidente de la SOCIEDAD ITALIANA DE ROCHA”, Institución ésta que presidí en otras oportunidades.  El día 13 de febrero del 2019 cumplió  los 146 años de su fundación, –de la que mi abuelo y mi padre fueron también Presidentes en distintas etapas-, dedicándole todo mi esfuerzo y cariño, junto con los excelentes compañeros de la Comisión  Directiva, para que se mantenga en pie como desde su creación.-

Fui admitido como socio  la  CAMARA ITALIANA DE COMERCIO  EN EL URUGUAY, además de ser el Representante de la misma en el Dpto. de Rocha,  siendo Consejero suplente del Consejo Directivo.-  Y hoy socio de la recientemente formada CAMARA MERCANTIL URUGUAY ITALIA que preside el Cr. Ricardo Pascale.-

En el aspecto social local, fui Presidente del “Comité Departamental de la Cruz Roja de Rocha”, teniendo el sumo agrado de haber acompañado a la Dra. Nívea García de Meerhoff, quien es la Presidenta de la Cruz Roja Uruguaya.-

Quiero significar que me sentí útil de trabajar y ayudar a los más necesitados.-

En febrero de 2016 el Gobierno de Italia me condecoró con el título de CAVALIERE, inmenso honor que me regaló, mi segunda patria por mi trabajo en la Societá Italiana di Rocha, en la Cámara de Comercio Italiana y por los logros deportivo que tuve y fui reconocido por la Embajada Italiana en Montevideo, haciéndome entrega del galardón y diploma el Sr. Embajador Dott Gianni Picatto en ceremonia que realizáramos en Rocha aprovechando la ocasión de la inauguración de varias obras que concluimos en la querida Institución.-

Un capítulo  de reconocimiento a quienes fueron y has sido funcionarios y colaboradores de todas las horas de esta empresa;  puntales esenciales en el desarrollo y éxito de sus actividades; extensivo a su selecta  y consecuente cartera de clientes, que desde siempre han confiado en la Empresa, y que confirma el hecho de que son y  seguramente  seguirán siendo su mayor patrimonio.

106 años de actividades comerciales y sociales al servicio de la comunidad.- Centenaria lucha en pos de mantener y acrecentar los valores inculcados por nuestros mayores, reafirmados en el compromiso asumido por la nueva generación responsable de “Victorio Forapagliero Ltda, en honor de su tradición.-